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martes, 29 de abril de 2014

¡Carlota cumple 4 años!


Aún no me termino de creer que mi niña tenga ya 4 años, que hayan pasado casi 5 desde que supe que un bebecito estaba creciendo dentro de mí. Es tanto lo que me has dado y lo que me regalas cada día, Carlota, que me tiraría aquí años para explicártelo. Cada sonrisa tuya me levanta, cada frase ocurrente me alegra el día, cada mirada me llena el corazón, hasta tus trastadas me hacen reír. Eres un amor de niña y haces nuestra vida mejor. Te adoro.


Yo este año pensaba hacerle la fiesta de Frozen. Vio la película y le encantó: canta a todas horas la canción, quería el disfraz... así que pensé que era la mejor opción. Tenía ya todo en mi cabeza requetepensado. Peeeero hace sólo unos días de repente me dice que quiere una fiesta de Hello Kitty. ¡Menos mal que aún no había preparado nada!


Así que... dicho y hecho. No tuve mucho tiempo pero era un tema fácil. Sólo compré el globo gigante y el mantel. Lo demás, hecho a mano en un par de nochecitas, mientras todos dormían.


La tarta y el otro dulce de Hello Kitty los hizo mi madre. Me sorprendió muchísimo porque los hizo totalmente a mano, sin moldes, plantillas ni na de na...


Yo simplemente me dediqué a recortar y recortar y recortar... y recortar jajaja Y también pegar. Que si etiquetas, cartelitos, gorritos, bowls, guirnaldas, papel de seda... En sueños veía ya a Hello Kitty, os lo prometo.


Y, como era merienda, tampoco tuve que hacer grandes cosas para comer: mis sándwiches ya clásicos (de queso azul, pimientos del piquillo y anchoas), una ensaladilla (lechuga, cangrejo, mostaza y pimienta) y luego compré unos muffins de Korfest (¡están de muerte, por si no los conocéis!) y las clásicas patatitas,aceitunas, chuches y esas cosas.


Y de beber, aparte de refrescos, cervezas, etc, pues una buena limonada y batidos de choco para los niños. 


Vamos, fácil, fácil. No me compliqué lo más mínimo.


Los vestidos seguro que os suenan jiji Pregunté a Carlota qué quería llevar y ella fue quien eligió la ropa "porque es blanco y rosa como Hello Kitty, mami, ¡y así voy conjuntada con ella!" Los vestidos son de No Sin Valentina, la chaqueta, de Nanos y las bailarinas, de Sainte Claire.

 

Aquí, recién duchaditas, Tiziana aún sin calzar ni peinar y ya por el suelo jajaja


A Carlota le encantó la decoración. Ya la veis haciendo la loca...


 ¿Vosotras sois de Kitty? Es un personaje que o se odia o se adora, ¿verdad?


Yo soy del segundo grupo. De pequeña me encantaba y coleccionaba las hojas y los sobres de correspondencia. Seguro que no soy la única. Y todavía los guardo. Estuve a punto de usarlos para hacer etiquetas pero luego me dio pena.


Montar esta fiesta ha sido como un revival de mi infancia. He disfrutado mucho.


Además es un personaje clásico que perdurará. Así, cuando Carlota sea mayor y vea las fotos sabrá de qué iba la cosa... Quién sabe si a las hijas de Carlota -si las tiene- aún les gustará la famosa gatita...


Carlota y su cara de pillina...


Y aquí, ya con los gorritos que les hice.


El vestido es la última vez que se lo pongo. Para Tiziana va directo. Le queda tan corto que le tuve que poner una braguita rosa debajo.


Aquí, muy seria, pero me gusta.


Y las dos pequeñajas, haciendo de las suyas...


No os he dicho que Carlota se levantó a las 6 de la mañana y vino a nuestra habitación diciendo que quería que fuera ya su cumple. Tenía fiebrón y estuvo toda la mañana tirada, pero antes de la fiesta le dimos Apiretal y se recuperó casi al 100% Hoy ya está perfecta. Yo creo que fueron los propios nervios, las ganas de que llegara su fiesta.


Pero se lo pasó muy bien, que es lo importante.


La otra loquita, con su gorro...


Tiziana tuvo momentos para olvidar. También ella se había despertado relativamente pronto esa mañana y no había dormido siesta, así que estaba un poco tontuna. En medio de la fiesta la llevamos a dormir un rato pero luego me daba pena que se perdiera el momento de las velas (sí, soy boba), así que a la media hora de acostarla la volvimos a despertar y se levantó de una mala leche tremenda, llorando como una loca. Pero bueno, también se lo pasó pipa en la parte central de la fiesta, ¿eh? que conste.


El mejor regalo que se le puede hacer a un niño al que le guste pintar, como es el caso de Carlota, es este: un mural gigante para colorear.


En este caso es un enorme mapa de París pero hay distintos diseños.


Lógicamente no es para terminarlo en un día. ¡Carlota tiene muchos momentos de diversión asegurados!


Buscando la torre Eiffel. "¡Ahí, no, Carlota!"


¡Cómo le gustó!


 Y abriendo más regalos...


Su cara de emoción lo dice todo.


Y con la tarta de la abu. ¡No me dio tiempo a hacerle la foto soplando la vela! Ups...


¡Un beso muy fuerte para todos!


No os quejaréis de fotos. Por no ponerme a elegir, ahí tenéis casi todas, especialmente dedicadas a las tías que no han podido estar y a los nonni. Sé que a todos ellos les habría encantado compartir este día con Carlota :-(

¡Feliz semana!

miércoles, 23 de abril de 2014

Las fotos de la boda italiana


No sé si recordáis que hace 7 meses nos fuimos de boda a Italia. Yo, la mujer-a-una-cámara-pegada, no me la llevé en esa ocasión porque quería estar y disfrutar al 100% y detrás del objetivo es otra cosa. Mi cuñada me dijo que no me preocupara, que habría una buena fotógrafa.


No sé qué le pasaba a mi móvil pero tampoco pude hacer fotos con él, así que en estos meses estas eran las únicas fotos que había visto de la boda, las que me habían ido enviando, todas de móviles o camaruchas.


Aún así, esta de arriba me encanta...  Y esta otra si no fuera por la calidad de la foto, también.

Aquí las dos canijas, en su salsa, haciendo de las suyas...


Pero por fin la tía Ele nos trajo las fotos oficiales y... esto es otra cosa...


Aunque debo decir que me esperaba muuuuchas más. Se me ha quedado la espinita por no haberme llevado la cámara. Estas son todas las que hay de las niñas solas...


Tiziana, dormidita. La pobre tuvo mucho menos protagonismo que Carlota, porque la primogénita era la encargada de llevar las arras. Tiziana tenía un añito recién cumplido y, aunque ya andaba perfectamente, no era plan de dejarle esa responsabilidad siendo tan chiquinina. Seguro que la habría liado parda jajaja


Sin embargo, Carlota lo hizo fenomenal a pesar de esta carita de nervios jajaja


Yo la "entrené" los días antes: le dije que tenía que acercarse a entregar los anillos muyyy despacito, con muuucha tranquilidad. La pobre se lo tomó al pie de la letra y se acercó a los novios de una forma extraña, a medio camino entre un robot, Chiquito de la Calzada, y un ladrón entrando a robar. La carcajada fue general pero por lo demás, lo hizo genial, pobriña...


Y ya después de la ceremonia, tocaba relajarse. La celebración fue en un sitio precioso (del que tampoco hay apenas fotos que reflejen verdaderamente cómo era, ¡qué pena!)  El cocktail, todo al aire libre. Bueno, más que cocktail era un enorme buffet con todo tipo de productos italianos deliciosos. Vamos, que llegabas a la comida sin hambre.


Y había hasta una pequeña zona de columpios donde Carlota disfrutó como una enana.


Ya en las últimas horas le cambié la media capota por un lazote...


Los vestidos de las dos y las capotas son de No Sin Valentina.  Los zapatos los compré ex profeso en Belle Chiara pero Carlota no sabía andar con ellos, así que a última hora improvisamos y compramos unas bailarinas tipo ballet en Sainte Claire. Iban cómodas y monísimas.


¡La verdad es que casi roban protagonismo a la novia! jajaja Lo pasamos divinamente y nos hizo un día increíble, una suerte porque siendo septiembre también se podría haber puesto a llover. La única pena es que mi marido no tenga más hermanos que casar, ¡con lo que me gusta a mí una boda! aunque aún nos quedan unos cuantos primos italianos, ¿verdad, Piera, Maurizio, Massimo, Stefano, Elisa... etc?

Pues nada más por hoy. La próxima será una entrada mucho más... cotidiana.

¡Feliz miércoles!

viernes, 3 de enero de 2014

La última noche del año


YO: - Chicas, nos vamos a casa de los abus, que hoy es Nochevieja, ¡la última noche del año!
CARLOTA: - Mami, pero entonces ¿qué pasa, que ya no va a haber más días?

Carlota ha vivido esta Nochevieja muy intensamente. Parece mentira que al día siguiente, la fiesta de Año Nuevo terminara en urgencias con otitis medio-aguda. Pero la verdad es que los antibióticos hacen milagros y ya está mucho mejor. Pero en fin, de momento os dejo con las imágenes de la última noche del año, en la que se lo pasaron pipa.


Para la ocasión les volví a poner los vestidos de No Sin Valentina. Me parecen delicados y especiales para una noche como esa y además es la última oportunidad en la que se lo puedo poner a Carlota. Lástima que crezcan tan deprisa... Se lo combiné con una rebeca de Nanos y normalmente ODIO los panties tan claros pero esto me parece casi casi un traje de bailarina, así que usé literalmente las medias de ballet y las zapatillas de ballet con suela de Sainte Claire. 


Lo de la horquilla esa naranja es cosa suya, obviamente...  jajaja


Aquí podéis ver mejor el peinado, que, como ya os adelanté, son dos trenzas unidas abajo. Me parece que queda romántico y chic, aunque aquí lo veis ya despeinado.


Mi niña toda emocionada con las uvas en mano, a punto de sonar las 12 campanadas.


Realmente le pusimos 12 mitades de uvas. Se las tomó un poco a destiempo ¡pero poco poco! Y eso de ir viendo cómo cambiaban los numeritos le encantó. Aquí veis que ha perdido un pendiente. Es ya el tercero, qué rabia me da...


Tiziana no entendía nada, la pobre... jajajaja Aquí sin capota y sin na de na... Parece un chicote.


Nos miraba a todos con cara de: "¿pero estáis tarumbas o qué?" Pero la verdad es que se lo pasó bomba.


"¡Tapaos los ojos, que abrimos el cava!"


Mirad qué barriga de 9 meses después del cenorrio. Y eso que cenamos a base de pescado: sopa de pescado, langostinos, pudin de cabracho... 


Aquí ya, totalmente desfasadas...


Hora de ponerse los pijamas (de Gocco) y entrar en modo relax.


¡Qué cachondeo tenían encima!


Es una monada este camisón de Gocco. Parece como antiguo. Me chifla.


 Y con esas, nos marchamos al coche...


Llegamos a casa a eso de las 2:30h, que para las dos micos ya está bien, ¿eh? 

Y vuestros niños... ¿trasnocharon también o los llevásteis prontito a dormir?

Un beso grande y... ¡FELIZ AÑO!