
Sí, sé que es San Valentin y quizá esperábais una entrada empalagosa. Te quiero, amore, pero la verdad es que por ahí no paso jajaja aunque sé de buena tinta que Carlota nos está preparando una bonita manualidad en el cole por el día de los enamorados-¡estoy deseando verla!-

Pero de pronto he encontrado estas fotos que no había publicado, y rauda y veloz me he puesto a escribir la entrada. La verdad es que las tomé
hace algunas semanas, uno de esos días soleados, casi espejismo de primavera. Las niñas llevaban unos vestiditos de Sardon que ya están en mi otro blog de ropitas (AQUÍ) Bueno, de hecho el de Carlota ya lo lleva puesto otra muñequita. Me encantan estos estampados de flores. Siempre quedan bien, ¿verdad?

Se los combiné con las toreritas hechas por mi madre, que no me digáis que no son una preciosidad.

Bueno, y con esa capotita que Tiziana está usando un montón porque... ¡me encanta!

Mi madre piensa que me hace las ropitas de balde, que las tengo
abandonadas en el armario. Le voy a reñir, se nota que ni entra a ver el
blog porque ¡anda que no se las habré puesto veces...! sobre todo esta capota. Lo que pasa es que
ella ve a las niñas sólo los viernes, que Carlota lleva el uniforme del
cole, y casi todos los domingos, que quizá justo no coincide que lleven lo suyo, pero aquí estáis de testigos vosotras para darme la razón (es que me la estoy camelando para que me haga más cositas con una tela que compré jijiji)

Y es verdad: sé que os dije que quería ponerles más colores claros. Este fin de semana prometo entrada con tonos pastelosos. Y además así podréis ver a Carlota con melenita corta. Aunque no tengo los zapatos adecuados pra la ropa que les quiero poner pero así también me ayudáis a decidirme, ¿os parece?

Aquí el pelo de Carlota no se ve tan largo porque le recogí la coleta demasiado alta para mi gusto pero no veáis qué melenón tenía ya la tía...

Carlota y sus caritas... qué teatreras son las dos... aunque tienen a quién salir ejem ejem

Pero Carlota está madurando muchísimo. Ya ha pasado la época del "no", los caprichos, los celos, las rabietas -muy esporádicas, todo hay que decirlo- y lo ha cambiado por el "sí", por ayudar, por colaborar, por entender los razonamientos, por querer a su hermana muchísimo... en definitiva: por dejar de mirarse tanto el ombligo, creo yo. Le ha ayudado mucho el cole, el estar con más niños, el haber tenido una hermana y dos primitos... o simplemente será la evolución natural pero me encanta. Es una niña comestible, aunque esté mal que yo lo diga. Muy activa y gamberrilla pero muuuuy buena también. Es un gusto.

Tiene muchísima imaginación y se entretiene fácilmente... Por cierto, me encanta esta postura "de indio" que ha aprendido en el cole. Antes se sentaba "en w", que ya sabréis que es una postura, aunque frecuente, malísima porque puede afectar al crecimiento de los huesos y puede favorecer o provocar contracturas, luxaciones de cadera, alteraciones en rodillas y pies... así que ¡mucho cuidadín! Por si sentís curiosidad, aquí tenéis un cuadro sobre las posturas correctas e incorrectas en los niños (la que os digo que ponía Carlota antes era la de arriba a la derecha del dibujo)
Yo estaba algo preocupada porque por mucho que se lo decía no lo corregía pero ¡el cole hace milagros!

Bueno, y con Tiziana vamos esta tarde a la revisión de los 18 meses. Tengo ganas de saber cuánto mide, cuánto pesa, y esas cosas que nos interesan tanto a las madres. Creo que también le tocará alguna vacuna a la pobre aunque es una campeona y casi no llora cuando se las ponen (con esos muslitos regordetes que tiene no me extraña jeje)
¡Mañana os cuento! ¡Feliz fin de semana!















