El primer cumpleaños de Carlota se acerca y el reposo me ha permitido hacer algunas manualidades para que su fiesta sea más dulce y bonita. Como veis, todo girará en torno a dos colores: el rosa y el verde. Me parece una mezcla perfecta: el rosa, tan dulce y femenino, apoyado con el verde, tan fresco y primaveral.
No os voy a desvelar todo lo que estoy haciendo pero de momento os enseño estas cositas muy simples que se hacen en pocos minutos: unas botellas cualesquiera a las que se le quita la etiqueta y se sustituye por una cinta de raso, una pegatina mona (en este caso son de Cath Kidston, que me chifla) y ya sólo falta una pajita retro y... voilà! Y unos sencillos palillos de mesa que se convierten en banderillas por obra y gracia de mi queridísima Washi Tape. ¡Quien no la conozca, suspenso! Es uno de los elementos que más juego dan a la hora de hacer manualidades. A mí me encanta y tengo varias. ¡Su uso es ilimitado!
¿Qué os parece? Sé que son cosas muy sencillas pero me hacía ilusión enseñároslo. En poco más de dos meses es el cumple de mi niña y su papi y yo siempre hemos pensado que ese tenía que ser un día especial, así que pondremos todo lo que está en nuestras manos para que así sea.
Bueno, y no quiero despedirme sin dedicar desde aquí unas palabras a una persona muy querida de mi familia, que ha fallecido hoy. Rozaba los 100 años y ha muerto de anciana. No ha pasado ninguna enfermedad ni sufrimiento físico. Tenía muchísima ilusión por conocer a nuestra niña y al final no ha podido ser. Me quedo con esa espinita pero sé que se lleva mucho cariño y amor, el nuestro y el de muchísima gente.
En fin... una niña que empieza su andadura en el mundo y que cumple su primer año dentro de poco y una mujer que termina su paseo de casi un siglo y se nos va de este mundo. Son las paradojas de la vida...