Mostrando entradas con la etiqueta ZAPATOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ZAPATOS. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de noviembre de 2012

El cumpleaños del abuelo

 

Tenía ya ganas de que Carlota estrenara este vestido. Yo creo que es de esos que u odias o te chiflan... entre clásico, retro, romántico e incluso un pelín amish jeje. A mí me encanta. Me recuerda un poco a algún modelo de No sin Valentina, ¿verdad? Y sin embargo es de una marca portuguesa que se llama Sal&Pimenta. Últimamente me ha dado por lo portugués. Nuestros vecinos tienen cosas preciosas y la calidad de sus tejidos es de sobra conocida. Un día de estos voy a dedicar una entrada a las marcas portuguesas que he ido descubriendo en los últimos tiempos.

 

Bueno, a lo que iba... que ayer celebramos el cumple de mi padre y decidí ponérselo. Estaba esperando a que me llegara un culotte que he encargado en el mismo tejido para Tiziana (ya sabéis que me encanta llevarlas conjuntadas) pero no ha llegado aún y no pude resistirme. Esta era la ocasión perfecta. 

 

 Lo mejor del vestido,  el vuelo y, por supuesto, su mega lazo trasero (aunque algo torcido aquí jeje)


Estaba ella  recién bañadita y esperando para marcharnos y yo la estaba viendo demasiado calmada para el terremoto que suele ser. Le toqué la frente (intuición de madre) y... bingo! tenía fiebre. Le di Apiretal porque la noche iba a ser larga y salimos.

 

 

Se portó muy bien. Nos reservaron la planta de arriba del restaurante La Ópera de Madrid y estuvimos como en nuestra propia casa. Teníamos incluso un piano, y lo mejor de todo... un sofá y varias butacas, por lo que yo podía dar el pecho a Tiziana cómodamente entre plato y plato. Éramos 14 personas. Mirad qué mesa...


Carlota, en el sofá del que os hablaba... Parece una niña antigua, como diría mi tía Chiqui...


 Debajo del vestido de Sal&Pimenta lleva una blusa de La Marquesita Real con cuello y puños de encaje, para seguir con el 'rollo antiguo'. Los leotardos son de Zara y los blucher azules marinos, de Migurina

Pues nada más por hoy. ¡Que paséis una buena semana!

sábado, 17 de noviembre de 2012

El día de los desastres...



A estas alturas imagino que todos habéis experimentado alguna vez la Ley de Murphy. Nosotros la sufrimos en carne propia hace pocas semanas. Era una de esos días de sol y calorcito en Madrid. Decidí con mucha antelación aprovechar el buen tiempo y hacer a las niñas unas fotos para las tarjetas navideñas. Primero preparé la localización: un lugar de ensueño en plena naturaleza situado en la sierra de Madrid, cerca de Rascafría. Después pensé en la  ropita: prendas rojas y blancas, como es tradición. Me llevé algunas de repuesto para tener distintas opciones. Pensé incluso en el atrezzo. Esta vez me lo quería currar. Velas, farolillos, cojines, mantas… El lugar está a más de una hora de mi casa, así que imprimí mapas y recomendaciones de cómo llegar hasta allí. Es un sitio mágico, casi un secreto de difícil acceso. De hecho, al último tramo no se puede llegar en coche, es parte de una ruta de senderismo. Teníamos que aparcar cerquita y caminar al ritmo de una niña de dos años y con el añadido del carrito de la baby durante unos 10 minutos pero no parecía demasiado difícil... Preparé la cantimplora y todo lo necesario para pasar el día de campo. Y, por supuesto, cargué la cámara y la dejé cerquita de la puerta. 

Pues bien, cuando estamos a mitad de camino me doy cuenta de que… ¡me he dejado la cámara y la comida! ¡¡No sabía si reír o llorar!! Pero bueno, ¡tranquilidad, señores! no pasaba nada... Lucía un sol espléndido... Nos pararíamos a comer en algún lado y después pasaríamos un estupendo día de  campo. Las fotos ya las haríamos otro día… Y para el recuerdo siempre quedarán los móviles jeje

Nos paramos a comer por el camino y según estamos llegando empieza a llover, ¡¡pero a llover a cántaros!! Por suerte, no todo está en nuestra contra. Decidimos parar en el Monasterio del Paular y resulta que hacen sólo un par de visitas guiadas al día y una de ellas estaba a punto de empezar. Lo visitamos durante una hora con un fraile encantador como cicerone y una Tiziana sorprendentemente atenta y calmada…

 


Al terminar el recorrido vuelve a salir el sol y decidimos seguir con nuestra aventura. No teníamos paraguas por si volvía a llover pero en el maletero guardaba una sombrilla asiática de esas que regalan en las bodas. De algo serviría…
 
Pero la bonita excursión planeada comienza a convertirse en una peli de terror: los 10 minutos de paseo no son tales. Llevamos más de media hora metidos en un bosque y no se atisba ni a lo lejos el lago al que yo quería llegar.  A mí los bosques me dan pavor, no me preguntéis por qué… Quizá por el silencio sólo interrumpido por el crujir de las hojas y los lejanos ladridos de perros (o aullidos de lobo, ¡quién sabe!) quizá porque en ellos oscurece demasiado pronto… quizá por la facilidad para perderse… Si a eso le unimos que íbamos con dos niñas, que empezaba a atardecer, que a nuestro paso dejábamos alguna que otra casa abandonada… Me entendéis, ¿no? Los pelos como escarpias… Para colmo,  empezó de nuevo a chispear. De repente vimos un cartel: “Monasterio del Paular” No sabíamos si seguir esa indicación o volver atrás y recorrer el camino ya hecho. Al final optamos por lo malo conocido.  Cada vez llovía más. Intentábamos estar tranquilos pero reconozco que tenía miedo. ¿Y si empieza a llover a lo bestia? ¿Y si nos habían cerrado el portón por donde entramos? A todo esto, Carlota, feliz cual perdiz…

 


Se paraba a recoger hojas secas, a ver cada planta… Estaba pletórica. Parecía caperucita jajaja

 

Y por fin llegamos al coche: adoro los finales felices. En realidad Carlota lo pasó bomba y, visto con distancia, nosotros también disfrutamos de un plan muy distinto a los habituales. Lo que está claro es que no somos gente de campo. Nos sacas de la ciudad y pasa lo que pasa jeje Pero mirad qué bonitos paisajes...
 


Otro día os contaré en detalle la ropa que lleva Carlota debajo del abrigo porque... ¡merece la pena! Lo que veis es la gabardina de Zara y los blucher de Migurina. Y Tiziana llevaba un abrigo de Isabel María y una capota hecha a mano. 

Pues nada... el próximo día, una entrada más alegre. Prometido ;-)

¡¡Pasad muy buen fin de semana!!


domingo, 20 de mayo de 2012

Preparándose para ser la hermanita mayor


 

¡Hola! Hacía bastante que no escribía y ¡hay que ver lo que cambian las cosas en unas pocas semanas o meses! Mi tripa crece por momentos, lo que significa que cada vez está más cerca la llegada de Tiziana... Menos de 3 mesecitos para ser concretos. Y yo, por mucho que lo intento, no me hago a la idea, sobre todo por Carlota. No la imagino de hermana mayor tan pronto. Y eso que ella nos demuestra cada día lo mucho que está creciendo, física pero sobre todo mentalmente. No para de hablar y me dice cosas como: "miamó, mami" ("mi amor, mami") que me dejan noqueada, pinta, corre, salta, trepa, baila, canta, nos imita, ríe... no para, vamos. Yo intento que esté preparada para la llegada de su hermanita. Y la verdad es que de momento es plenamente consciente de que en mi barriguita está "la bebé", ya sabe cómo se llama, le da besitos, habla con ella pegándose a mi tripa, la acaricia, sabe que va a dormir con nosotros en la habitación, que al principio sólo podrá comer del pecho de mamá... Me dice a menudo: "mamá, da agua a la bebé" o "mami, la bebé te hamme" ("la bebé tiene hambre") para que yo coma o beba. Tiene unas salidas que son para partirse de risa pero a la vez me da penita... ¡Qué le voy a hacer!

 

 Y, al mismo tiempo, a veces me paro a mirarla y la veo taaaan mayor... Me pregunto dónde ha escondido a mi bebé jajjajaa

 

Siempre me sonríe así y yo, claro, me la como a besos. Siento babear tanto pero es que cada día se me cae más la baba con ella, de verdad. No lo puedo remediar... jajajaja

Bueno, pues en estas fotos veis lo mayor que está. Aquí llevaba un vestidito de Chloé la mar de fresquito y una rebeca hecha a mano. Los zapatos son de muñequita total, de Esbabi. Y la horquillita también es hecha a mano. Por cierto, que no se os olvide que tengo un nuevo blog de ropita de segunda mano. Pasaos de vez en cuando. ¡Acabo de actualizarlo!

  

martes, 1 de mayo de 2012

Su segundo cumple

 

Siempre me parecieron una horterada los niños vestidos de Disney o, por ejemplo, esos juegos de cama de los personajes televisivos pero a la hora de pensar en el segundo cumple de Carlota lo tuve claro: es una fan absoluta de Mickey y Minnie. Así que tocaba dejar escrúpulos aparte y hacerle una fiesta a su medida y, sobre todo, a su gusto. 

 

Desde Italia vinieron sus abuelos y sus tíos para celebrarlo como es debido. Faltaron Andrea y Ele (su madrina) Rorro y Carmen, a los que adora, y su tía más joven y molona, Sara. A todos ellos los echamos muchísimo de menos. El día D pedimos a mis suegros que se quedaran con ella  para preparar la casa. Cuando llegó ya estábamos todos allí y lo primero que exclamó fue: “¡¡¡¡Mimiii!!!!” (traducido: “¡¡¡¡Mickey!!!!”)  señalando este globo gigantesco con la forma de su ratoncito preferido. Casi 1,50 mide el bicharraco pero sabía que le haría una ilusión tremenda, y no me equivoqué. ¡Hace falta tan poco para hacerles felices…!

 

A Mavi, de Ana Bags, le pedí los tradicionales bowls y los cucuruchos y me encantó el resultado.

 

Pero lo importante es que mi niña disfrutó como nunca. 

 

"¡Qué nervios, más regalos!"


Estaba pletórica abriendo paquetes sin parar. Hasta se quitó el vestido de El Globo para probarse el kaftán de Flamenco que le regalamos.


Acabó de esta guisa, lista para la playa, aunque según mi padre más bien parecía que se iba directa a pedir al metro. Pero es que claro, con esas pintas, el body debajo, el contexto, las gafas con forma de fresa, el zorro en la mano… ¡cualquiera parece un pirado de la vida! jajjaja

 

En fin… que mi pequeña muñequita se hace mayor. Ya no es un bebé. No sé si estoy preparada para verla destronada. Hace pocos meses era una tierna bebecita a la que paseaba en un capazo. Ahora es la niña más risueña que os podáis imaginar, con un toque de picardía y otro de terremoto pero muy dulce, al fin y al cabo. No me puedo creer que hayan pasado 2 años. En serio... Y lo que es increíble es que cada día que pasa la quiero más. ¿Es que no hay límite para el amor?

En cuanto pueda os pongo las fotos de la boda de mi hermana, que fue hace nada. 

Feliz día del trabajo y ¡gracias por estar ahí!