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jueves, 5 de diciembre de 2013

El vestido de mi madre


¡Ay, qué ganas tenía yo de enseñaros el vestido que le ha hecho mi madre a Carlota! ¿A que es precioso? A mí al menos me lo parece... Os cuento un poco la historia: yo tenía este jesusito para Tiziana, modelo exclusivo de la tienda Babette. De hecho, lo tengo desde el año pasado: es talla 9 meses y al ritmito que crece esta niña, ¡en nada no podrá usarlo!


Pero, por desgracia, no tenían disponibilidad para la talla de Carlota y ya sabéis lo que me gusta llevarlas coordinadas. Me puse a buscar la tela y... ¡bingo, la encontré! No me puede parecer más bonita, con esos personajes retro y los tonos tan especiales. Pero cuando la encontré era verano y me parecía un estampado más otoñal o invernal, así que hace poco le di la tela a mi madre y se puso manos a la obra con mis directrices. ¡Voilá! en pocas semanas estaba hecho. 


La tira central, que no se aprecia del todo bien en la fotos, lleva bodoques bordados, y el lazo es de quita y pon. Así lo puedo combinar con más colores, pero como el de Tiziana lleva adornos en marrón, era la opción más lógica a priori. Ya os lo enseñaré con otras combinaciones.


Yo quería algo sencillo, sin demasiadas florituras, de esos vestidos que quedan bien en cualquier situación, desde un cine a un parque, pasando por un cumple, y, por supuesto, con el que estuviera cómoda para corretear, que ya veis que es lo suyo jajaja 

Aquí le estaba diciendo a Tiziana: "¡a ver si me pillas!"


Y mirad cómo acabó Tiziana... agotadita, en plan: "me rindo" jajaja


Tiziana lo lleva con la chaqueta de Sainte Claire que os enseñé ya el otro día y con merceditas Norteñas. Carlota, con merceditas de La Cadena. 


¡Vaya dos! Basta que una tenga algo en la mano para que la otra se dé cuenta y se le antoje también.


 Ahora que Carlota ya tiene superados los celos por Tiziana pasamos a la fase ese-juguete-es-mío. Imagino que a las madres por aquí presentes les sonará de sobra jaja


 Bueno, llámase "juguete" o "regadera". El caso es: culo veo, culo quiero. Y lo más gracioso de todo es que ahora cuando estoy con Carlota, y Tiziana ve que le estoy dando a su hermana dedicación exclusiva, se pone a protestar y a refunfuñar. O sea, celos de la pequeña hacia la mayor. ¡Habrase visto!


En este caso era una lucha por ver quién se quedaba con la regadera. ¿Y quién creéis que ganó?


¡¡Tiziana!! jajajaja


Pero en el fondo ¡se quieren tanto...! Tenéis que ver cómo se le iluminan a Tiziana los ojos cuando llega Carlota del cole. Y Carlota quizá no lo demuestra de esa manera pero recuerdo, por ejemplo, un día que la pequeñaja se cayó y nos asustamos muchísimo porque fue una caída brutal. Mi marido se la llevó al hospital. Era ya de noche y yo acosté a Carlota. La pobre se puso a llorar y me decía que se quería quedar conmigo hasta que llegaran. Y yo le decía que tranquila, que no pasaba nada... Y entonces me dijo: "mami, es que no quiero que le pase nada malo a mi hermanita, ¡nunca, nunca!" Se me quedó clavado en el alma. Esas son las cosas que alegran la vida a uno, ¿verdad? 

Cuando tengáis un mal día, tirad de recuerdos como este (que seguro que todos tenéis a montones) y comprobaréis cómo cualquier problema es relativo.

Bueno, y de momento... ¡disfrutad del puente! Para nosotros va a ser muy especial: ponemos los adornos de Navidad, es el cumpleaños de mi hermano y, sobre todo... llegan mi hermana, mi cuñado y mi sobri, los "australianos", ¡¡que llevamos casi dos años sin verles!! ¡Por fin voy a conocer en persona a la pequeña Noa! Va a ser un no parar pero espero poder escribiros prontito porque además estoy preparando una entrada con regalos de Navidad especiales para los peques, petición de alguna de vosotras, ahora mismo no recuerdo quién fue. 

Hasta entonces, lo dicho... ¡disfrutad!

domingo, 30 de octubre de 2011

¿Cuánto es demasiado?


Este año me propuse ser más austera con mis compras y creo que lo estoy consiguiendo relativamente. Este jesusito de Pilar del Toro es una de mis últimas adquisiciones. Me autoconvencí de que compraría sólo los modelitos que me encantaran. Y en las rebajas habría más tiempo para hacerse con algún otro chollo... Pero ¿cuántos son suficientes, cuántos son demasiados? ¿cuándo se pasa la barrera del capricho y se entra en el consumismo? Hasta Carlota en la foto de arriba parece preguntárselo con esa gestualidad tan italiana jajajja El año pasado mi niña acababa de nacer, era normal que yo quisiera cositas bonitas y entonces... ¿por qué tiene que terminar eso? ¿Es que no quiero que mi niña vaya siempre guapa y bien vestida? Por otra parte, le valen casi todas las prendas del año pasado ¿qué necesidad hay de comprar nada más? Pero miradlo...


¿No os parece monísimo? ¿No os dice: "llévame, llévameeeeee"? Con ese terciopelo suavito en coral, esos bolillos artesanales, esos lazos marrones a los lados... Pues a mí, sí jajaja Pareceré ridícula pero no lo voy a negar. No tengo vicios de ningún tipo: no fumo, no salgo casi, prácticamente no me compro ropa a mí misma, no voy al fútbol ni a conciertos... ¿Creéis que es grave comprar demasiada ropa a mi pequeñaja? ¿Cuántas prendas consideráis que es normal comprar por cada temporada? Como veis, demasiadas dudas y reflexiones...


Una vez leí a una bloguera -no recuerdo quién- que decía que compraba 4 cosas de temporada y otras 4 en rebajas, más otras 4 en verano y otras 4 en las rebajas de julio. Luego hay gente que parece que no gasta pero en un día cualquiera se va a Zara y se deja 200 euros. Pues yo casi prefiero elegir los modelitos que más me gusten. Al fin y al cabo sé que no soy más feliz por comprar pero si no consumimos, quién levanta este país? quién promueve la producción y por ende el empleo? 
Muchas preguntas para esta hora de la noche. A ver qué pensáis vosotras... (no me critiquéis demasiado, porfi!! jejeje)

¡Feliz domingo con hora cambiada!

viernes, 21 de octubre de 2011

De agradecimientos y visitas

 

Empiezo esta entrada por los agradecimientos a Loreto, de El Armario de Inés Desde que vi este vestido para la nueva temporada supe que lo quería para Carlota. Este año me he propuesto ser un poquito más austera con las compras (a ver si lo consigo) pero a este no pensaba renunciar. Y dicho y hecho: se lo encargué. Pero se me olvidó pedirle la capota. ¡Con lo que a mí me gustan!

 

Le comenté mi despiste y ¡cuál fue mi sorpresa cuando al día siguiente me llegó a casa la preciosa capotita! Es tan bonita... Ya te lo he dicho pero te lo repito: ¡mil gracias por el regalo, Lore! No sabes cuánto te lo agradezco...  Todo un detallazao, de verdad. Mientras Carlota sea pequeñina (al menos hasta que no tenga más pelo) y mientras se deje, le pondré capotas con los vestidos.

 

 Y también quería hablaros de visitas, concretamente de la de la madrina de Carlota, mi cuñada Ele. Vino desde Italia para estar unos días con nosotros. Y se ha ido con la satisfacción de que Carlota ya la llama "zia" (tía)


Ele estuvo pocos días con nosotros. Uno de ellos fuimos de compritas y me di cuenta de que a Carlota ¡también le gustan los escaparates!

 

Para muestra un botón. Se quedó prendadita de este de Ralph Lauren para niños. ¡Qué peligro tiene! 


Y tampoco se quería marchar del de Tommy jajajjaa


También tuvimos tiempo para  ver una exposición muy curiosa de esculturas de bulldogs revestidas con distintos materiales y colores. A Carlota le encantan los perritos así que le llamó mucho la atención.


Y a juzgar por su atención, el que más le gustó fue este dorado con plumas de pavo real. ¡Pero qué barroca me has salido, mi niña!


Otro día fuimos de excursión a Soria. Si aún queda alguien que no conozca esta maravillosa provincia, se la recomiendo 100% Nos hizo un solazo maravilloso y disfrutamos un montón del día.

 

Carlota vio por primera vez un pilón y estaba alucinada. No os asustéis, las vacas ya no beben de las fuentes en este pueblo y el agua estaba limpia. O eso espero porque curiosamente desde esa noche empezamos a caer uno tras otro con gastrointeritis

 

Qué look más diferente al del vestidito de El Armario de Inés, ¿eh? Sabéis que soy antivaqueros pero nos han regalado algunos y no los vamos a tirar a la basura, ¿no? Pues claro que no. Siempre son útiles para un día de campo, para pasear y recoger verduras de la huerta. Creo que estos son de Kiabi. La camisa con cuello mao es de Neck and Neck. Y no se ven bien pero las zapatillas son una monada, un capricho de Hogan regalo de los tíos Ele y Andrea.


Y para terminar os dejo con un retrato de mi niña en el que la veo muy mayor. ¡Ay, qué vértigo da esto! ¿Por qué tiene que pasar tan rápido el tiempo?

Besos

PD: en realidad iba a utilizar esta tribuna para expresar mi alegría por el comunicado de ETA pero hasta que no entreguen las armas, las capuchas, el teatro y la parafernalia... paso, sinceramente.