No puedo creer que aún no os haya enseñado a mi sobrina Noa y ya tenga que hablaros de su despedida. Como os conté, la llegada de mi hermana Jimena, mi cuñado y su preciosa niña fue el momento cumbre de estas navidades para mi familia. Mis padres fueron a verlos a Australia cuando nació la pequeñina en junio pero los demás no la conocíamos. Por fin pude acariciar esa carita redonda y ver de cerca esos profundos ojos azules.
Pero empecemos por el principio: la pobre Noa, con sólo 5 mesecitos, se recorrió medio mundo -literalmente- para venir a ver a la familia. Se portó como una campeona, algo que no es extraño en esta niña. Yo creo que vamos a tener que bautizarla como Santa Noa de Australia porque no he visto un bebé más bueno en mi vida. 25 horas de vuelo y ella, tan pichi viendo a Nemo...
En el aeropuerto de Barajas los esperábamos con emoción nada contenida y los brazos abiertos unas 15 personas. Vaya jaleo que montamos en la puerta de embarque: "¡que salga Noa, que salga Noa!" jaleaban los niños todos. Y Carlota, con su dibujo a modo de pancarta para darles la bienvenida. Ojo al detalle: a mi hermana y a mi cuñado los dibuja en plan mindundis y a Noa, toda grandota, ocupando casi toda la hoja, como buena protagonista que es. Esta Carlota cómo sabe...

Y llegó ella... Aquí ya la tenían en brazos pero qué impresión me dio verla salir en su sillita paraguas, toda chiquituji... No sé si os habrá pasado pero a mí muchas veces: ves a un bebé en fotos y te parece enorme y al verlo al natural parece tan poquita cosa, tan frágil, tan vulnerable... Y encima llegaba vestida como para hacer la travesía del Polo Norte, con esos ojos abiertos, impertérrita ante toda esa gente loca que la quería abrazar, achuchar, que le decía cosas sin parar... Creo que esa imagen me la guardaré en mi memoria para siempre. Fue muy especial y me emocionó. Mucho.
Y aquí ya la veis mejor, con un vestido verdaderamente vintage (de los años '50) que le regaló mi hermana Mireya. Cumplió 6 mesecitos estando aquí con nosotros y ya gatea como una campeona.
Unos días antes de su vuelta a Australia mi hermana le preparó una fiesta por todo lo que no hemos podido (ni podremos) celebrar con ella: nacimiento, primer cumple, etc.
Fue muy divertido. Nos juntamos las dos familias (la de mi cuñado y la nuestra) y lo pasamos muy bien.
Carlota disfrutó como una loca...
Para la ocasión le puse ese vestido de Sal&Pimenta que ya habéis visto en otras ocasiones pero del que no me canso, con blusa de By Niné debajo y las merceditas de La Cadena. Me encantan (¡y a Carlota más!) estos panties que compré en Ana Pompones. Son muy originales, parece que dan un aspecto más arregladito que los leotardos corrientes y molientes, y sientan de miedo.
Y la espalda de este vestido es... ¡Buffff!
Tiziana iba con culotte también de Sal&Pimenta, blusa de plumeti de Pili Carrera y merceditas de Vulnanes.
Había un niño de la edad casi exacta de Carlota y una niña de la de Tiziana (primitos de Noa por la otra familia), así que se lo pasaron pipa, con las vergüenzas iniciales pero luego juntos y revueltos.
Carlota no paraba. De vez en cuando yo preguntaba en voz alta si alguien sabía de su existencia porque iba arriba y abajo, a sus anchas por toda la casa.
Y mientras Carlota corría de aquí para alla y comía croquetas como si no hubiera un mañana, Tiziana cayó rendida en brazos de Morfeo su madrina, que tiene la habilidad de inducirle el sueño ya desde que era la bebé lechona más llorona del mundo.
Creo que la pequeña australiana también pegó una cabezadita.
Cuando se despertaron y nos quedamos solos los últimos gatos de la fiesta, las sentamos juntitas, y nos quedamos sin palabras... No seré yo quien comente estas fotos. Sólo 4 palabras: amor puro entre primas...
Una de estas la enmarco, fijo. ¿Cuál os gusta más? A mí la última me gusta especialmente, con ese intercambio de manitas. Me las como a las tres.
Pero sólo de pensar que la próxima vez que vea en vivo a la pequeña Noa ya andará y hablará... me dan los siete males. Dice mi padre que nos quejamos de vicio, que antes uno se iba y como mucho mandaba una postal de pascuas a ramos, ahora tenemos skype, whatsapp, etc... pero él mismo sabe muy bien que es el primero que los echa de menos y que nunca ningún invento moderno podrá sustituir a un buen abrazo o un contacto cara a cara. Disfrutad mucho, cada día, de vuestros seres queridos. Nunca se sabe si un día los destinarán a las Antípodas.
¡Besos mil!
PD: Por cierto, Jime, cuando leas esto ya será 24 de enero (horario australiano) así que... ¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, HERMANITA!!!