sábado, 20 de julio de 2013

Mirando al mar soñé...


 Y seguimos recordando los días de mar... Sin duda estábamos mejor allí. ¡Madre mia, qué calorazo asfixiante hace en Madrid! Y eso que yo me declaro amante del calor pero donde esté la brisita marina...


 Además es que daba gusto porque no parábamos en casa: todo el día en la playa y de remate, la piscina. Aquí sólo tenemos pisci pero es de toda la urbanización. Por las tardes y los fines de semana ya ni bajo porque se pone hasta los topes. Nada comparado con la libertad que da el mar. Allí las niñas se lo pasaban bomba...


 Que si ahora me escapo con el sombrero de mamá...


 Que si ahora bailo o pongo posturitas tipo kung fu... (¡a ver si me va a salir culturista la niña!)


Que si me parto de risa cuando me alcanzan las olas...


 ¡Y Tiziana ya ni os cuento! Que si observo esta cosa tan rara que se mueve y que me dicen que se llama "mar"...


 Que si juego con los cubos de mi hermana...


 Que si me como una rica alguita o un puñadito de arena...


 Que si le destrozo los castillos a Carlota...


 Que si jugamos juntas un rato...


 En definitiva, que la playa está hecha para ellas y yo, feliz de la vida. Así me aseguro para el futuro compañeras de snorkel, buceo, surf y lo que surja... porque el papá de las criaturas es más de campo y pueblo.


¡Ah! los bañadores que llevan aquí no son ninguno de esta temporada: el que lleva Carlota es de Pasito a Pasito y el de Tiziana fue un regalo de mi amiga Nuria a Carlota el año pasado y no sé ni de qué marca es. 

Pues nada, con mis dos sirenas os dejo. ¡Mañana más! 

¡Feliz sábado!

viernes, 19 de julio de 2013

De vuelta en Madrid



 Estas son la clase de imágenes que cuando ves en invierno inmediatamente te trasladan con añoranza a esos días felices de brisa marina, piel morena, cielo azul, olor a pino, a eucalipto, a buganvillas y a salitre... Puro Mediterráneo. Ya estamos de vuelta pero tengo la suerte de que podré volver a la playa unos días a finales de agosto y entonces será con la familia al completo, así que esto es sólo un "hasta pronto".


La verdad es que siempre me habían tocado las vacaciones en agosto y... no hay color. En julio todo está tranquilo, nada masificado y se disfruta sin agobios de la playa, o al menos donde vamos nosotros. Las niñas se lo han pasado de cine...


 Mirad qué colorcito, qué envidia. Ya quisiera yo tener ese tono y no el rosadito que me caracteriza jeje


Aquí, toda 'asalvajá' Parece una hija del mar...


 Y aquí, las dos hermanitas. Ese día Tiziana estuvo fina. No paró de protestar desde que se levantó hasta que se acostó. Luego me di cuenta de que le estaba asomando una de las paletas. Pobre... Demasiado poco se queja...


 A Tiziana le he empezado a poner lacitos porque en verano, por el sur, las capotas son asfixiantes y ya va teniendo pelito. Estaban tan monas ellas con sus vestiditos de Lio Lio... 

Y ¿os cuento un truco? Cuando la funda del carro estaba ya requetesucia de tanta playa le di la vuelta y ¡tachán! parecía una funda nueva de piqué blanco, ¿verdad? Luego la lavé, claro, pero como solución de emergencia no está mal, por si un día os pasa.


 ¿Santorini? No, Alicante jajajaajaja


 Aquí, las dos subidas al cambiador. Las sandalias de Tiziana son de Ponti. Las bailarinas de Carlota, de Vulnanes. Más prácticas, imposible: son de lona, así que se meten en lavadora y salen como nuevas.


 ¡Vaya dos! Misión (casi) imposible que miren a la vez a cámara


 Huelen a Mustela desde aquí jeje


 Carlota en esa foto pone una cara de santa que no se la cree ni ella...


 Y aquí ya está la Carlota real: correteando y sin parar. No me extraña que esté flaca porque está en movimiento toooodo el santo día.


Pues nada, tengo muchas más fotos de estas vacaciones que os iré subiendo estos días. Los que estáis trabajando no sintáis envidia. Pensad en los muchos que desearían vuestros puestos de trabajo. 

Un beso y... ¡feliz fin de semana!

viernes, 12 de julio de 2013

Tarde de pisci


Tengo taaaaantas fotos acumuladas que ayer os dejé también esta entrada programada para hoy, que si no, no sé cuándo voy a poder enseñároslas... Aquí va una tarde cualquiera de pisci, con los bañadores de Rochy...
 











jueves, 11 de julio de 2013

Cómo sobrevivir a los hijos en verano y no morir en el intento

Y yo que pensaba que el problema sería bajar a la playa con un bebé a punto de andar y un terremoto de 3 años a mi cargo...


Me preguntaba cómo me las apañaría, cómo haría para llevar todos los trastos yo sola, para bañarme con las dos a la vez, para vigilar a las dos a la vez…  Sinceramente nunca pensé que fuera tan “fácil”.



El carro es un gran aliado: cargo la bolsa panera con mil cosas útiles, que si las cremas, que si toallitas, que si pañales, que si bañadores secos, que si agua termal, llaves, cámara, móvil… y así hasta que está a reventar. Aparte llevo una pequeña neverita con agua, zumos, picoteo o la propia comida los días que nos hemos quedado a comer. Dejo la noche antes una botella de agua en el congelador. Así se va derritiendo durante el día de playa y me evito paseos al chiringuito. Porque, seamos sinceros, mover toda esa infraestructura sólo para tomar algo se me antoja prácticamente imposible. En el manillar del carro cargo las toallas y al hombro me cuelgo la sombrilla. Me quedan dos manos: una para llevar el carro y la otra para llevar una silla. Y oye, yo tan feliz porque de paso hago un poco de bíceps. Podría parecer caprichoso llevar la tumbona  a la playa pero creedme que en esta situación no es fácil aguantar todo el día sentada sobre una toalla porque de tomar el sol de la forma tradicional nos olvidamos, por supuesto. Mil ojos son pocos.


 Os preguntaréis si Carlota va sola. No. Por suerte aparcamos bastante cerca de la playa pero aún así hay un caminito de unos 4 o 5 minutos y pasan bastantes coches, así que le pido que se agarre fuerte al carro y así lo hace. Además lleva su propia bolsita con el cubo y la pala. Cuando quiere es bien responsable.


Por el caminito las caras de la gente son un poema: noto en sus miradas ternura, compasión y hasta pena. Muchos, muchísimos, se ofrecen a ayudarme, lo cual me reafirma en la idea de que todavía queda gente buena en el mundo.

Pero a lo que íbamos… Llegamos a la playa. Elijo una zona fácilmente accesible, con pasarela  de madera casi hasta la orilla. Los 20 metros que me separan del mar los recorro en dos tandas.


Carlota se lo pasa bomba haciendo castillos…


Por suerte, le tiene mucho respeto al mar y no es de esos niños que se meten al agua sin avisar.

 

Por cierto, no sé a vosotras pero a mí este bañador me parece el más bonito de la Historia de los bañadores...


Es de Rachel Riley, una diseñadora londinense que tiene, como yo, gusto por lo retro... 

 

Parece sacada directamente de los años '50, verdad? y el estampado de corales me parece impresionante...




De Tiziana a veces me olvido de que existe. Pobre… Es más buena...


Si yo no la saco del carro, puede quedarse horas mirando el panorama y sin rechistar…


 Los vestiditos marineros que llevan son de Zara. Los había también en amarillo y en rojo. Las cangrejeras son de Hello Kitty.


Mi mayor agobio antes de llegar era cómo podría bañarme con las dos a la vez pero es que realmente eso casi nunca lo hago. Cuando Carlota se quiere bañar, dejo a Tiziana sola y le pido a algún alma caritativa que me la vigile un minuto –todos sabemos a quién podemos pedir estas cosas- Aún así yo la observo desde el mar. Los baños de Carlota son breves, prefiere estar en la arena.  Cuando quiero bañarme con Tiziana me la pongo en la tonga –gran invento- y le digo a Carlota que se esté quietecita en la arena, y  asunto solucionado. Lo que no puedo es bañarme sola aunque lo he llegado a hacer gracias a una de esas almas caritativas de las que os hablo, una madre que me vio en situación y me dijo que me bañara tranquila. Yo tranquila no estaba. Me bañé sólo un par de minutos pero me supieron a gloria.

Pero, como os iba diciendo, contrariamente a lo que pensaba, el mayor problema no es bajar con las niñas a la playa, es quedarse en casa. Ha habido un par de días que no hemos bajado. ¡En qué momento, Dios mío! A pesar de ir a la piscina, de dar paseítos… nada les cansa tanto como la playa. Si no van están histéricas, eufóricas, speedicas… y un sinfín de adjetivos, todos de lo más agotadores.  Pero, claro, en algún momento hay que limpiar la casa (y más cuando me la han prestado mis padres) en algún momento hay que hacer las comidas, poner lavadoras, tender la ropa, planchar, etc, etc, etc

Después de esta enriquecedora y cansada experiencia, aquí os dejo mis consejos para unas buenas vacaciones para madres o padres que, como yo, no tienen otra que quedarse solos a cargo de varios hijos:

1. CANSARLES HASTA LA EXTENUACIÓN. EL MEJOR INVENTO DEL MUNDO: LA PLAYA.

2. DESPUÉS DE UN DÍA DE PLAYA, PASAR POR LA PISCI: NO SÓLO LOS CANSARÁ MÁS TODAVÍA SINO QUE LES QUITARÁ UNA PARTE DE LAS TONELADAS DE ARENA QUE TENDRÁN ACUMULADA EN ROPA, PELO, ETC

3. SI ES POSIBLE, QUE NO DUERMAN SIESTA: CAERÁN COMO MOSCAS POR LA NOCHE.

4. HAZ LA COMPRA POR INTERNET PARA QUE TE LA LLEVEN A TU CASA EL DÍA QUE LLEGAS. IMPOSIBLE LLEVAR CON UNA MANO EL CARRO DE LA COMPRA Y CON LA OTRA, EL CARRO DEL BEBÉ.

5. PREPARA EL PRIMER DÍA COMIDAS Y PAPILLAS, Y CONGELAR EN TUPPERS INDIVIDUALES. YO ME HE TRAÍDO LA THERMOMIX, GRAN ALIADA.

6. SI TIENES POSIBILIDAD, CONTRATA A ALGUIEN QUE TE AYUDE CON LA LIMPIEZA DE LA CASA O UNA CANGURO PARA QUE DE VEZ EN CUANDO PUEDAS DISFRUTAR DE UNA HORITA PARA TI MISMO/A –yo no lo he hecho porque no conozco a nadie de confianza por aquí, por desgracia, que si no, ¡no lo dudaba!-

7. USA EL CARRITO DEL BEBÉ PARA CARGAR TODO LO QUE HAGA FALTA.

8. POR ÚLTIMO, Y NO MENOS IMPORTANTE…  ¡DISFRUTA! LOS NIÑOS SE CONTAGIAN MUY FÁCILMENTE DE NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO. SI NOS VEN ALEGRES Y ENTUSIASMADOS, ELLOS TAMBIÉN LO ESTARÁN. SI NOS VEN NERVIOSOS Y AGOBIADOS SE PONDRÁN MÁS PESADOS.

Espero que a alguien le haya sido útil. A muchos les parecerá una tontería pero yo tenía miles de preguntas antes de venirme y la gente sólo me respondía de una de estas formas: o que era una valiente o que seguro que me las apañaría. Pero yo le daba mil vueltas a pequeños detalles como… si Carlota tiene ganas de ir al baño mientras estamos en la playa ¿qué hacemos? Pues nada, se le pone un pañal y luego se limpia, y listo. Pero son cosas que hasta que no las vives no te pones en situación.

En fin… ¡seguiremos informando! Si veis que no publico vuestros comentarios es porque desde el móvil no me deja hacerlo pero sí los voy leyendo y la próxima vez que os escriba os contestaré una por una, como hago siempre.

¡Besos y gracias por estar ahí!



lunes, 1 de julio de 2013

¡Al agua patos!


Os dejo otra entrada de mis patitos disfrutando de un día de sol y playa. Hoy seré muy breve, ¡que ando con prisa!


Los bañadores y la camiseta del patito son de Sardon. A Carlota, como era de esperar, ¡le encanta!


 ¡Vaya dos! Tan pronto están así como de uñas jajaja




 ¡Tiziana es feliz! Le sienta genial la playita. Esta es de las mías.


Carlota adora la piscina, casi más que la playa. ¿Les pasa también a vuestros niños? La verdad es que a mí me vendría mucho mejor bajar sólo a la pisci al estar yo sola con las dos pero entonces no tendría sentido haber venido hasta aquí porque en Madrid ya tenemos. Nunca entendí a los que van a un hotel de playa y se quedan en la piscina. ¿No os parece demencial?


¡Bueno, pues hasta la próxima! Sed buenos y no curréis mucho jijiji