En el cole de Carlota los padres estamos organizadísimos: en lugar de celebrar un cumple casi cada fin de semana lo que hacemos es juntar a los niños que cumplen años en el mismo mes o meses (esta vez tocaban los de enero y febrero, por ejemplo) y celebrarlo juntos invitando a toda la clase, por supuesto. Para los regalos, en vez de llevar cada niño uno, ponemos 5 míseros euros cada familia por cumpleañero, con lo cual se llevan un buen regalo/s de más de 100 euros y sus padres se encargan de todo, por lo que reciben cosas de su gusto, sin nada repetido, etc. Resultado: práctico al 100%
Imagino que es una práctica común en la mayoría de colegios actualmente peeeero... ¿no os parece que se pierde la magia y el que cada niño tenga SU día especial en el que se sienta como un rey? Yo estaré loca pero no me gustan los parques de bolas por sistema ni los cumples múltiples. Vale, que sí, que es muy práctico y económico, que en realidad se lo pasaron genial pero... qué triste esa tartita con la misma vela que se va encendiendo una y otra vez para que la soplen todos los cumpleañeros. Y esos regalos que los niños abren delante de unos invitados que ni siquiera saben que son de su parte. Por no hablar de los estilismos 'chandaleros' por aquello de estar cómodos en el parque de bolas (Carlota dio la nota) Caray, ¿no se supone que es un día especial? ¿Dónde están aquellos cumples caseros con canciones, juegos y piñata? ¡¡¡Ayyyy!!! ¿qué va a ser de mí cuando llegue abril y tenga que organizar un cumple así de despersonalizado para Carlota? Con un poco de suerte, elegiremos un sitio abierto dado el buen tiempo que suele hacer ya por esas fechas pero, claro, me puedo ir olvidando de mis fiestas "cuquis" porque será un cumple de un niño al que le guste Rayo McQueen, otra niña a la que le guste Dora, otra, las barbies... y así hasta ¿quién sabe? quizá 6 niños como ha sido esta vez... ¿Opináis como yo o estoy fatal?
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El caso es que, como digo, se lo pasaron genial. Era el primer cumple de estas características al que iba Carlota. De hecho, era la primera vez que iba a un parque de bolas. Sí, sí, la primera vez. También me llevé a Tiziana y no os podéis imaginar cómo se lo pasó de bien. Esa noche durmió como una bendita. Bueno, ¡y Carlota no se ha querido quitar la pulserita que le pusieron allí en días! Yo antes de llegar estaba algo nerviosa. El padre de las criaturas no podía acompañarme y yo no conocía a los demás papás. Me daba bastante vergüenza. Ni siquiera sabía si nos quedaríamos allí o tendríamos que esperar fuera con el día de perros que hacía. Al final nos quedamos todos allí entre la cafetería y el parque de bolas de los bebés. A los del cumple no les vimos el pelo en dos horas. Estaban en otra planta acompañados por los monitores. Sólo los padres de los cumpleañeros subieron a ver cómo soplaban las velas y abrían los regalos. El resto del tiempo, como si no existieran. La verdad es que estuve muy cómoda y a gusto con los demás padres, todos majísimos. Además, las madres (y un valiente papá) charlamos por un grupo de whatsapp por lo que al menos teníamos algún contacto de antes. No era cita a ciegas del todo pero casi.
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Bueno, y esto ya es al día siguiente, que las vestí igual. Carlota con un vestido de Beychi y su tocadito a juego que me tocaron el año pasado en el sorteo del blog de mi querida Laura, de
EL ARMARITO DE PAULA. ¡¡Gracias de nuevo, Laura!! Por fin le queda bien ¡¡y me parece precioso!!
Como veis, ahí todavía llevaba la pulserita jajaja El cumple fue el viernes pues ¡no se la quiso quitar hasta el miércoles!
Me parece ideal este vestido, de verdad, y yo creo que Carlota también se sentía mona y coqueta. Mirad qué poses jeje
Y, de nuevo, Carlota quiso sacar la bici. Abrigo calentito de Lio Lio y... ¡a la calle!
Tiziana no tiene el vestido igual, lástima, así que la coordiné como pude: con un jersey burdeos y un culotte gris de Pili Carrera (los podéis ver en la foto de arriba) capota de Tul y Pompón, merceditas de Vulnanes y el mismo abriguito que Carlota.
¡Lo gamberrilla que se está volviendo...!
Qué ganas tengo de que llegue el buen tiempo porque no tiene precio lo que disfrutan en el parque. Es una pena que tengamos que volver a casa tan pronto...
Pero al menos bajamos. No me parece normal que en invierno no haya NUNCA niños en el parque. Es que me parece increíble, de verdad. Yo entiendo que hace frío y soy la primera que tiro de centros comerciales y de juegos en casa muchas veces. No digo que bajen a diario pero de vez en cuando tendrán que respirar un poco de aire, ¿no? A partir de primavera en mi urbanización florecen niños, padres, bicis, patinetes por todas partes pero ahora, ni un alma... Es una pena...
Menos mal que mis niñas se lo pasan bien juntas y también solas, cada una a su bola.
Y si no, nos vamos de paseo al campito, que lo tenemos al lado y allí pueden sentirse libres...
Pues nada más, chicuelos, que ya llegó el viernes de nuevo, que disfrutéis mucho del fin de semana. ¡Nosotros también lo haremos!
¡Sed felices!